Queridos lectores
Ya tengo un mes de estar en hospital. Ha sido fascinante. Tengo un buen tutor y he aprendido mucho. Ya se hacer buenas historias clínicas. Ha costado mucho tiempo, regañadas, sarcasmos y enojos, pero al parecer ya lo hago bastante bien. Me siento cómoda, ahora es más fácil preguntar y desarrollar. La historia clínica es la base de un buen diagnóstico.
Para cada síntoma el ALICIA. A de aparición. L de localización. I de intensidad. C de características. I de irradiación. A de alivio. No olvide eso doctora.
Me siento contenta con lo que estoy haciendo. Me sorprendo pensando en algún paciente, o en tal enfermedad. A lo largo de mi carrera me he cuestionado muchas veces si esto es lo que yo realmente quería. Y ahora cuando me emociona estudiar casos o encontrar algún ruido respiratorio o cardiaco anormal, o cuando algún paciente me ve con los ojos brillantes de agradecimiento por cualquier pequeñez que haya hecho por ellos con una sonrisa en la cara, me doy cuenta que esto es lo que realmente me llena. Cómo se me infla el corazón!
Lo comparaba un poco con una droga, como un heromaniaco hablaría de su adicción: el beso de Dios. Cómo me golpea la ráfaga de emociones que siento. Había estado esperando que me llegara el amor de alguna manera. Creo que amo a mis pacientes, amo lo que hago y por el momento es lo que necesito. Que bueno es Dios...
Debería decir gracias al dr. Guadamuz, por ser un buen ejemplo de cómo ser médico, cómo ser profesional y persona al mismo tiempo. Gracias por reírse de mis historias. Si no lo hubiera hecho así jamás hubiese aprendido. Jamás hubiera tenido el coraje para esforzarme más y mejorar. Ya termino la rotación con él, creo que voy a extrañarlo... Esa maldita costumbre de crear dependencia emocional con las personas. Lo admiro muchísimo doctor!
Prometo mejorar, ser buena. Hacerlo bien. Mi corazón late fuerte, sano, mejor que nunca. Señor, estarás orgulloso!

No hay comentarios:
Publicar un comentario